Una de las reparaciones más comprometidas a las que me he enfrentado, por lo delicado del estado y la falta de repuestos, fue cuando entró en taller una bicicleta matriculada en Madrid en el año 1946. Había que restaurar parte de sus componentes tales como el sillín, el faro y algún radio roto. Gracias a los proveedores con los que cuento, se consiguieron los repuestos importados de Italia, porque ni dado el largo de los radios, el tipo de sillín y otros repuestos necesarios, era posible encontrarlos a nivel nacional. Con extremo cuidado para centrar una de las ruedas con casi 80 años!!! que no es tarea fácil dado el estado de la llanta porque se puede llegar a deformar, fue uno de los retos a los que me enfrenté. Pero con mucha paciencia y cariño, el resultado fue sumamente satisfactorio, dado que la bicicleta tan amada por el cliente ya anda rodando por el Paseo de Pintor Rosales. Objetivo cumplido, volver a disfrutar de su bicicleta de joven, en las tardes de paseo por el shordbarrio. Muchas gracias Antonio por encomendarme la restauración de su bici_joya!!!!
